ZECHS MARQUISE

Entrevista II Puerto Rico Indie: Interview (Spanish)

Dos cosas que hay que superar al escuchar inicialmente sobre Zechs Marquise: la pronunciación de su nombre (digamos que “sex markís” se aproxima lo suficiente; nombre compartido con un popular personaje de la serie de animé Mobile Suit Gundam Wing) y el parentesco con una figura muy influyente y respetada dentro del rock alternativo e independiente.

¿Listos?

El quinteto de El Paso reúne a varios miembros de la familia Rodríguez-López – Marcel en la batería, Marfred en el bajo y Rikardo en los teclados – junto a los guitarristas Marcos Smith y Matthew Wilkinson. Juntos han desarrollado en Getting Paid, su segundo LP, un rock progresivo, experimental y mayormente instrumental, con fuertes influencias del hip-hop y la sicodelia. El esfuerzo le ha ganado nueva fanaticada a Zechs Marquise a través del Internet, generando reseñas positivas de sitios como Absolute Punk, Remezcla y Behind The Hype.

Tuvimos la oportunidad de conversar con Marfred Rodríguez-López sobre el proceso detrás de Getting Paid, el apoyo de su hermano mayor y sus visitas a Rincón, Puerto Rico. Lee nuestra entrevista con el bajista de Zechs Marquise a continuación. 

PRI: ¿Qué tal te ha parecido la recepción de Getting Paid?

Marfred Rodríguez-López: Bueno, como dicen acá, so far so good. A nosotros nos encantó el disco, aunque sea – si a nadie le gustaba – a nosotros nos encantó como salió. El resultado ha sido bueno.

PRI: El disco es muy cinemático. Me hizo pensar en los juegos de vídeos clásicos, a veces en el sonido como tal, pero más bien en alcance y ambición. Es un viaje épico. ¿Cómo describirías la película que acompañaría visualmente a esta música?

MRL: Tendrá que ser una película del espacio y viajes por el tiempo – de estar en el futuro pero en el presente y en el pasado, todo a la misma vez. Sería una cosa bien extraña [se ríe].

PRI: ¿Tu hermano Riko recién se incorpora a la banda como tecladista, fue él quien tocó en el disco nuevo?

MRL: No. Marcel fue el que tocó los teclados en este disco, tanto como la batería. Riko se unió a la banda cuando nos ibamos de gira en marzo. En ese tiempo el disco ya estaba en el proceso de mezcla.

PRI: ¿Ese cambio de Marcel a la batería y la incorporación de Rico en los teclados, hace que se sienta como una nueva banda?

MRL: Un poco, sí, porque como Riko antes no había tocado con nosotros – eramos Marcel, Matthew, Marcos y yo – definitivamente se siente como una nueva banda, pero cómodo al mismo tiempo.

PRI: Entre los temas “Time Masters” y “Guajira” se asoma la influencia musical latina en el disco. ¿Qué grupos los influyeron creciendo y como músicos dentro de la tradición de música latina?

MRL: Bueno, mucha de la salsa de Fania como Larry Harlow, Ismael Miranda, Willie Colón y Héctor Lavoe, Johnny Pacheco… toda esa gente… Ray Barreto, Eddie Palmieri… Esa música la escuchábamos mucho cuando éramos niños porque mi mai y pai – aunque crecimos por acá – en la casa era como estar en Puerto Rico. Se hablaba español todo el tiempo, la música que se escuchaba siempre era salsa.

PRI: ¿Nacieron todos acá en Puerto Rico?

MRL: No. Solamente Omar y yo. Los demás nacieron en Estados Unidos. Marcel nació en Carolina del Sur y Ricardo nació aquí en El Paso.

PRI: ¿Visitan la isla con frecuencia?

MRL: Yo trato de ir al menos una vez al año, pero la última vez que fui… Déjame ver… ¿Tú sabes qué? Fui el año pasado, en verano. A visitar a familia – todos nuestros tíos y tías, nuestros primos y abuelos están allá. También tenemos otro hermano allá en Puerto Rico y un sobrino. Así que usualmente venimos a visitar familia e ir a la playa y todas esas cosas. Por allá en Rincón.

PRI: ¿Haz tocado alguna vez en la isla?

MRL: No, no – nunca. Me encantaría. Veremos a ver, hay que hacerlo.

PRI: Dale. Apúntenlo en el to-do list. Ahora volviendo al disco… Getting Paid es una aventura musical divertida – it’s a fun, strange trip. Más allá de eso, parece transmitir que se divirtieron haciendo el disco. ¿Siendo amigos y hermanos ustedes, crees que se está traduciendo esa camaradería y relación entre ustedes? ¿O es más como un rompecabezas difícil de descifrar?

MRL: It was fun. Nosotros nos divertimos mucho. La manera en que nosotros fuimos escribiendo las canciones fue encima de secuencias que ya había echo Marcel y después que cada uno de nosotros hizo su parte, entonces nos fueron gustando las canciones más y más. El esfuerzo que se estaba poniendo en el disco era más – todos dando más del 100% para hacer las canciones lo mejor que podían ser. Nos divertimos mucho. Y estamos contentos de al fin poderlo sacar después de tanto tiempo y luego de lo importante que fue el proceso y que son las canciones para nosotros.

PRI: ¿Entiendo que grabaron más como si fueran un grupo de hip-hop?

MRL: Usando el estudio como un instrumento también. Como lo hicimos fue que lo grabamos en partes. “Ok, déjame grabar el bajo aquí” – entonces en la misma secuencias grababa un bassline distinto. Y así sucesivamente. Todo el mundo hizo lo mismo y entonces agarramos esas partes distintas y las pusimos todas juntas a ver qué se escuchaba mejor. De ahí entonces aprendimos a tocar las canciones en vivo en las secuencias que deben de ir.

PRI: ¿El trabajo de producción lo hacen ustedes mismos?

MRL: Sí, porque es más fácil así y no hay que pagar a nadie. [Se ríe]

PRI: ¿Algún truco o pro-tip que hayas aprendido a través del proceso de grabación que puedas compartir con otras bandas que ahora estén produciendo sus discos así por su cuenta?

MRL: Una de las cosas más importantes que aprendimos fue la importancia de tener micrófonos buenos tanto como pre-amps buenos. Si tienen esas cosas pueden crear para su disco un sonido increíble. Nosotros grabamos este disco casi completo en nuestra sala – de Marcel y mía.

PRI: ¿Y los vecinos?

MRL: Pues sabes que no les molestaba mucho porque como lo hacíamos mayormente durante el día y los amplificadores estaban dentro del closet, no salía mucho el sonido para afuera.

PRI: ¿Qué entonces puede ser lo más retante de estar a cargo de todo en la producción del disco?

MRL: Terminarlo fue lo más difícil. [Se ríe] Porque mientras aprendíamos a tocar las canciones, entonces salían ideas nuevas – de hecho, “Timemasters” fue la última canción que se hizo del disco y ya habíamos terminado todo. Esa idea salió luego de haber terminado otra canción y era difícil decidir cuándo es que íbamos a parar.

PRI: En varios temas (“Everlasting Beacon of Light Final Master” / “The Heat, The Drought, The Thirst, and The Insanity”) incorporan vocales. ¿Siendo una banda mayormente instrumental, qué les parecieron esos experimentos? ¿Considerar incorporar más en el futuro?

MRL: A nosotros nos gusta también la música que tiene vocales, pero ninguno de nosotros podemos cantar. Nosotros en la primera canción que lo tratamos fue en “Static Lovers” y salió bien – cantamos todos a la misma vez en un micrófono y salió bien y nos dijimos: “Wow it sounds cool, let’s keep it!” Y para “…The Insanity” hicimos lo mismo, backing vocals very low on the mix.

Y después de eso decidimos que sería chévere traer a gente que supieran usar sus voces, porque ninguno de nosotros es cantante. No fue una decisión difícil pero como nosotros somos una banda mayormente instrumental también lo queríamos hacer de una forma que fuese de buen gusto.

PRI: ¿Así que no esperamos en el próximo harmonías entre ustedes a lo Queen?

MRL: [Se ríe] No, no, no… Bueno, si aprendemos, puede ser – pero por ahora no.

PRI: El disco salió en Rodríguez-López Productions bajo Sargent House, así que le tiene que haber gustado a Omar… ¿Les ha dado ya su reseña? ¿Cuál fue su reacción al album?

MRL: Después que lo escucho, nos dice a Marcel y mí: ¿Çómo ustedes van a hacer un disco tan cabrón sin mí? Estábamos como que “very nice – alright, approval met.”

PRI: Esta última pregunta viene por un tema que está muy presente en la mente del puertorriqueño – la violencia. ¿Qué tal la escena de El Paso? ¿Se siente la violencia cercana en Ciudad Juárez? ¿Influye de alguna forma en su música?

MRL: Un poquito sí porque es triste – nosotros no podemos ir ya a Juárez, aunque fuera a comer algo bueno o ir al mercado o a una de las baras de allá. Pero creo que es una de las razones por la que la música – como dijiste – es divertida. Porque por aquí muchas veces NO es divertido. Nuestro último disco también era un poquito oscuro en los temas y el sonido de la música y queríamos hacer algo con éste algo más upbeat y un poco más uplifting.

En cuanto la escena – it comes and it goes. A veces hay muchos grupos y mucha gente sale para ir a ver las bandas tocar. Muchos de los grupos de aquí no existen por tanto tiempo o se tratan de ir a otro lugar – a otra ciudad como Austin o Los Ángeles… and its harder to live out there.

PRI: Esperamos entonces que ustedes no se quiten y les deseamos mucho éxito. A ver cuando se dan la vuelta y tocan por acá. ¡Gracias!

MRL: Muchísimas gracias por el interés y la entrevista. ¡Cuídate!

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